
Al mismo tiempo que las demandas y el carácter educativo del evangelio son personales, el mensaje del evangelio cristiano es para todos aquellos y aquellas que viven aquí y ahora. La educación Cristiana es esencial en el desarrollo de cada persona en el entendimiento y conocimiento de lo que significa vivir como cristianos o Cristianas en el mundo de hoy.
La educación Cristiana en la perspectiva de la filosofía educacional tiene la responsabilidad única de hacer que los cristianos conozcan la fe que profesan, aprendan por medio de ella y que respondan a esa fe de una forma deliberada en sus conocimientos como personas que hacen decisiones y acciones a la luz de lo que creen.
Podemos apreciar al haber estudiado referente a los grandes aportes del cristianismo, que “La iglesia tiene que enseñar o se muere,” es un adagio muy viejo que nos recuerda que la fe Cristiana si no se enseña se extingue. En el ministerio de la educación, la iglesia enseña a esta generación los entendimientos, tradiciones, y estilos de vida de la comunidad Cristiana.
Podemos reducir simplemente que la educación cristiana es un proceso en la cual simple y llanamente se difunden las verdades cristianas, pero siento que esa definición sería muy sobria, carente de autoridad, de verdad y sobre todo de convicción de alguien quien en verdad se formó en ese tipo de educación. La educación cristiana va mucho más allá de lo que unas palabras o textos puedan expresar; la educación cirstiana manifiesta un estado propio de vida, de vivir siguiendo ciertos patrones de conducta con una misma raíz y una misma directriz, que en este caso es la presencia e imagen de Jesús, del Cristo.
Esto nos implica que se debe de enseñar, de informar, formar e incluso transformar conciencias, las conciencias de las personas que trabajarán en ellos que se comprometen en el cambio del mundo que lo rodea; de tener una proyección de vida, esta proyección implica no sólo el hecho de tener una mira o una perspectiva de desarrollo personal o comunal referente a su eduacion y formación cristiana, sino también una proyección de ir “más allá”: es decir, de trascender, y en el lenguaje cristiano eso se llama la salvación.
La salvación será para el que se quiere formar en lo espiritual, en lo corporal, en lo mental, en lo actitudinal, etc; es decir, una formación de carácter integral, pero que no se quede en simples palabras, en simples lecciones de clase, sino que se hagan “carne” , que se hagan vida, así como dijo Jesús.
Esta formación obviamente debe de inculcarnos valores, como un buen medio de salvación. Estos valores se vendrán dando desde el mismo hogar; los padres, como primeros educadores, son los primeros que también deben de educarnos en la formación cristiana, despertar en nosotros la actitud piadosa, las manifestaciones religiosas, etc.
Así como muchos pensamientos se nos vienes siendo dados de manera externa a nosotros, la fe cristiana y su propia educación, también viene de afuera de nosotros, pero se manifiesta, se potencializa y se realiza en nuestro constante actuar como verdaderos cristianos conocedores de su doctrina.
Sólo me queda culminar diciendo que la educación cristiana es una de los tipos de educación que ha influido con mucha fuerza en nuestra era, sobre todo en la etapa del Medioevo, en la actualidad tiene una influencia de carácter más social, pero no deja de ser rica, de tener autoridad en las personas, pero sobre todo de llenar millones de corazones y de pensamientos que buscan día a día un nuevo y verdadero sentido a sus existencias.
ORIGEN DE LA EDUCACIÓN CRISTIANA LAICA. El cristianismo se inició como un movimiento laico. La Epístola apócrifa de los Hechos de Felipe, expone al cristianismo como continuación de la educación en los valores de la paideia griega (cultivo de sí). Que tenía como propósito educar a la juventud en la “virtud” (desarrollo de la espiritualidad mediante la práctica continua de ejercicios espirituales, a efecto de prevenir y curar las enfermedades del alma, y alcanzar la trascendencia humana) y la “sabiduría” (cuidado de la verdad, mediante el estudio de la filosofía, la física y la política, a efecto de alcanzar la sociedad perfecta). El educador utilizando el discurso filosófico, más que informar trataba de inducir transformaciones buenas y convenientes para si mismo y la sociedad, motivando a los jóvenes a practicar las virtudes opuestas a los defectos encontrados en el fondo del alma, a efecto de adquirir el perfil de humanidad perfecta (cero defectos) __La vida, ejemplo y enseñanzas de Cristo, ilustra lo que es la trascendencia humana y como alcanzarla. Y por su autentico valor propedéutico, el apóstol Felipe introdujo en los ejercicios espirituales la paideia de Cristo (posteriormente enriquecida por San Basilio, San Gregorio, San Agustín y San Clemente de Alejandría, con el pensamiento de los filósofos greco romanos: Aristóteles, Cicerón, Diógenes, Isócrates, Platón, Séneca, Sócrates, Marco Aurelio,,,), a fin de alcanzar los fines últimos de la paideia griega siguiendo a Cristo. Meta que no se ha logrado debido a que la letrina moral del Antiguo Testamento, al apartar la fe de la razón, castra mentalmente a sus seguidores extraviándolos hacia la ecumene abrahámica que conduce al precipicio de la perdición eterna (muerte espiritual)__ Es tiempo de rectificar retomando la paideia griega de Cristo (cristianismo laico), separando de nuestra fe el Antiguo Testamento y su religión basura que han impedido a los pueblos cristianos alcanzar la supra humanidad. Pierre Hadot: Ejercicios Espirituales y Filosofía Antigua. Editorial Siruela. http://www.scribd.com/doc/33094675/BREVE-JUICIO-SUMARIO-AL-JUDEO-CRISTIANISMO-EN-DEFENSA-DEL-ESTADO-LA-IGLESIA-Y-LA-SOCIEDAD
ResponderSuprimirBREVE CRÍTICA AL PROFETISMO JUDÍO DEL ANTIGUO TESTAMENTO: La relación entre la fe y la razón expuesta parabolicamente por Cristo al ciego de nacimiento (Juan IX, 39), nos enseña la necesidad del raciocinio para hacer juicio justo de nuestras creencias, a fin de disolver las falsas certezas de la fe que nos hacen ciegos a la verdad mediante el discernimiento de los textos bíblicos. Lo cual nos exige criticar el profetismo judío o revelación para indagar la verdad que hay en los textos bíblicos. Enmarcado la crítica en el fenómeno espiritual de la trasformación humana y, las ciencias y técnicas que nos ayudan a desarrollarnos espiritualmente. Abordado por la doctrina y la teoría de la trascendencia humana, conceptualizadas por los filósofos griegos y los místicos hindúes. Sabiduría védica instruida por Buda e ilustrada por Cristo; la cual concuerda con los planteamientos de la filosofía clásica y moderna, y las respuestas que la ciencia ha dado a los planteamientos trascendentales: (psicología, psicoterapia, logoterápia, desarrollo humano, etc.). Utilizando los principios universales del saber filosófico y espiritual como tabla rasa, a fin de deslindar y hacer objetivo lo “que es” o “no es” del mundo del espíritu. Método o criterio que nos ayuda a discernir objetivamente __la verdad o el error en los textos bíblicos analizando los diferentes aspectos y características que integran la triada preteológica: (la fenomenología, la explicación y la aplicación, del encuentro cercano escritos en los textos bíblicos). Vg: la conducta de los profetas mayores (Abraham y Moisés), no es la conducta de los místicos; la directriz del pensamiento de Abraham, es el deseo intenso de llegar a tener una descendencia numerosísima y llegar a ser un país rico como el de Ur, deseo intenso y obsesivo que es opuesto al despego de las cosas materiales que orienta a los místicos; es por ello, que la respuestas del dios de Abraham son alucinaciones contestatarias de los deseos del patriarca, y no tienen nada que ver con el mundo del espíritu. La directriz del pensamiento de Moisés, es la existencia de Israel entre la naciones a fin de llegar a ser la principal de todas, que es opuesta a la directriz de vida eterna o existencia después de la vida que orienta el pensamiento místico (Vg: la moradas celestiales, la salvación o perdición eterna a causa del bien o mal de nuestras obras en el juicio final de nuestra vida terrenal, abordadas por Cristo); el encuentro cercano descrito por Moisés en la zarza ardiente describe el fuego fatuo, el pie del rayo que pasa por el altar erigido por Moisés en el Monte Horeb, describe un fenómeno meteorológico, el pacto del Sinaí o mito fundacional de Israel como nación entre las naciones por voluntad divina a fin de santificar sus ancestros, su pueblo, su territorio, Jerusalén, el templo y la Torah; descripciones que no corresponden al encuentro cercano expresado por Cristo al experimentar la común unión: “El Padre y Yo, somos una misma cosa”, la cual coincide con la descrita por los místicos iluminados. Las leyes de la guerra dictadas por Moisés en el Deuteronomio causales del despojo, exterminio y sometimiento de las doce tribus cananeas, y del actual genocidio del pueblo palestino, hacen evidente la ideología racista, criminal y genocida serial que sigue el pueblo judío desde tiempos bíblicos hasta hoy en día, conducta opuesta a la doctrina de la no violencia enseñada por Cristo __ Discernimiento que nos aporta las suficientes pruebas objetivas de juicio que nos dan la certeza que el profetismo judío o revelación bíblica, es un semillero del mal OPUESTO A LAS ENSEÑANZAS DE CRISTO, ya que en lugar de sanar y prevenir las enfermedades del alma para desarrollarnos espiritualmente, enerva a sus seguidores provocándoles: alucinaciones, cretinismo, delirios, histeria y paranoia; propiciando la bibliolatría, el fanatismo, la intolerancia, el puritanismo hipócrita, el sectarismo, e impidiendo su desarrollo espiritual.
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